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¡ESO ES URUGUAY! LA PASIÓN DE LAURA ALONSOPÉREZ Y LA POLÍTICA INMUNDA QUE NO ENTIENDE NADA

Por Jorge Bonica Sierra.-

A veces, entre tanta pelea política y discurso armado, nos olvidamos de lo que realmente nos une: nuestra identidad. Y este enero de 2026, el desfile inaugural de Carnaval nos regaló una imagen que, a este periodista, le llegó al alma, pero que a otros les sirvió para sacar lo peor de sí mismos.

Ver a Laura Alonsopérez, la esposa de Yamandú Orsi, desfilando por 18 de Julio con la comparsa inclusiva Balelé, sintiendo el tambor y el asfalto, no es un acto de protocolo. Es un acto de uruguayez.

Una mujer con identidad propia

Para los que no saben y hablan por hablar, Laura no está ahí «haciendo una escena». Es bailarina, es coreógrafa y, como ella misma dijo: «Soy candombera de siempre». No necesita que nadie le dé permiso para bailar, porque el arte lo lleva en la sangre desde mucho antes de que su marido llegara a la Torre Ejecutiva. En Uruguay no tenemos «Primera Dama», tenemos ciudadanos con responsabilidades, y Laura eligió acompañar a una comparsa que trabaja con la discapacidad, poniendo el cuerpo y la alegría.

La política barata e inmunda

Pero claro, nunca falta el dirigente de vuelo corto, el político de «redes sociales» que, como no tiene ideas para el país, sale a atacar a una mujer por bailar. Hemos visto críticas que dan asco, intentando ensuciar un gesto de humildad y cultura popular.

Es esa política barata e inmunda de los que creen que porque son de otro partido tienen que destruir todo lo que el «rival» hace. Se olvidan de que el candombe no tiene bandera política, es de todos. Atacar a la esposa de un presidente por participar de la máxima fiesta popular es caer en un pozo de miseria humana que el Uruguay no se merece.

La mirada del «Bocón»

Desde este portal, donde tantas veces hemos sido críticos y duros con el poder, hoy elegimos celebrar este gesto. Me emociona ver a la esposa de un mandatario mezclada con el pueblo, transpirando la camiseta de nuestra cultura y apoyando la inclusión real.

A esos políticos que hacen «política de zócalo» criticando el baile ajeno, les digo: agarren un tambor o pónganse a trabajar en serio, porque la gente ya está cansada de la mala leche.

¡Aplausos para Laura! Que el repique siga sonando, porque mientras no perdamos nuestra identidad ni nuestra alegría, este país todavía tiene esperanza.