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EL MINISTRO «BICHICOME»: LA GRAN ESTAFA DE LAS PARTIDAS LEGISLATIVAS

Por Jorge Bonica Sierra.-

En la política uruguaya, hay quienes sirven al país y quienes se sirven de él con la precisión de un cirujano… o de un carroñero. El actual Ministro de Ambiente ha dado una muestra obscena de «ingeniería salarial» al optar por mantener su sueldo de senador mientras ocupa un sillón en el Ejecutivo. ¿La razón? Una caja de beneficios que el sueldo de ministro, por más alto que sea, no puede igualar.

El Botín de las Partidas: Los Números de la Impunidad

Para el ciudadano que pelea el mango día a día, estas cifras son un insulto. Mientras se llena la boca hablando de gestión, el jerarca se asegura de que estas «migajas» de oro caigan en su bolsillo mes a mes:

• Partida de Prensa: No son 10 ni 20 mil pesos; son $35.000 mensuales para «comprar diarios», un sobresueldo encubierto que ya quisiera cualquier trabajador como salario base.

• Gastos de Representación: Un privilegio exclusivo que le permite ostentar una vida de lujos a cuenta del contribuyente, sin rendir cuentas claras de en qué se gasta.

• Telefonía (Antel): Otros $5.500 de regalo para que sus llamadas no le cuesten un solo peso de su abultado sueldo.

• Partida de Correo: Increíblemente, en la era digital, siguen cobrando por correspondencia que nadie ve, sumando más pesos a la cuenta personal.

El Carroñero de la Torre Ejecutiva

No es una decisión administrativa inocente; es carroñeo puro. Elegir el cargo de senador para cobrar las partidas mientras se ejerce como ministro es una jugada de quien no tiene ética, sino hambre de privilegios.

Esta «avivada» que en su momento generó ruido en el Frente Amplio, hoy se perfecciona. El ministro tiene un pie en la Torre Ejecutiva para el poder, pero mantiene las dos manos en el Palacio Legislativo para la plata. Es el ejemplo perfecto del político que no quiere perderse ni una sola de las «canastas» que ofrece el sistema.