Por El Investigador.-
La administración anterior fue nefasta y comprometió la continuidad futura de una de las instituciones médicas más importantes del Uruguay.
Ya los uruguayos venimos poniendo muchus millones de dólares para que no explote.
El gobierno de Lacalle Pou puso nuestra plata de nuestros impuestos y lo intervino para justificar la guita «invertida» Nunca más lo vamos a recuperar ese dinero. Y cada día que pasa está peor.
Los interventeros al no divulgar la realidad, van a ser responsables de un final que se avizoriza.
No hay que ser grado cinco para preever la catástrofe que se avecina.

1. El Padrón y la Masa Crítica
A inicios de 2026, el CASMU registra aproximadamente 177.000 usuarios. Aunque sigue siendo uno de los mayores prestadores del sistema mutual uruguayo, la cifra muestra una erosión comparada con los 181.000 que declaraba a principios de 2024.
• Funcionarios: La institución sostiene una estructura de más de 6.000 trabajadores (aproximadamente 3.000 médicos y 3.000 no médicos). Esta relación de funcionarios por socio es uno de los puntos que los analistas financieros observan con lupa en términos de eficiencia de costos.
2. Situación Financiera y Fideicomisos
La «asfixia financiera» ha sido el motor de las medidas gubernamentales. Para entender el pasivo, hay que mirar los instrumentos de deuda:
• Fideicomisos: El Fideicomiso Casmu III (por unos 75 millones de UI) y otros instrumentos previos han sido garantizados con los ingresos futuros del FONASA. Estos flujos están cedidos por plazos de hasta 15 años para cubrir amortizaciones e intereses.
• Ley de Intervención (Ley N° 20.404): Aprobada en abril de 2025, esta ley permitió extender la intervención sin desplazamiento de autoridades, pero con un control estricto sobre los gastos y el diseño de un «modelo de gestión sostenible».
3. El Conflicto de Gobernanza y la Intervención
El panorama actual se ve afectado por tensiones internas y externas:
• Extensión de la Intervención: Inicialmente decretada en julio de 2024 por un año, la medida se renovó y se mantiene vigente este 2026. El objetivo declarado por el Ministerio de Salud Pública (MSP) es evitar el «riesgo asistencial» mientras se busca una salida estructural al déficit.
• Conflictividad Interna: En febrero de 2026, surgieron fuertes cuestionamientos por la recontratación e indemnización millonaria (unos 11 millones de pesos) a un médico capitalizador que había sido destituido, lo que motivó pedidos de informes parlamentarios sobre el manejo de los fondos durante la intervención.
• Asambleas y «Plan B»: A mediados de marzo de 2026, trascendió que las autoridades de salud están monitoreando un posible «Plan B» en caso de que la estabilidad no se consolide, ante la preocupación de que la fragilidad de una mutualista tan grande pueda generar un «efecto dominó» en el sistema de salud.
ULTIMO MOMENTO
Casmu resolvió investigar la gestión anterior y contratar auditorías externas por posibles irregularidades.
“Los datos que han tomado estado público corresponden a los balances del último año de dicha gestión (setiembre de 2024 – octubre de 2025), período en el cual la institución registró una pérdida operativa superior a los 1.000 millones de pesos, así como gastos no identificados —sin la debida documentación— por más de 800 millones de pesos. Estos aspectos se encuentran actualmente bajo análisis”.

















