Por Jorge Bonica Sierra.-
Ella tenía que ir a Salto, la acompañaba la futura primera dama, y resolvió irse en un avión.
Ambas se encontraron en el aeropuerto, muy lindas, bien vestidas, con perfume francés.
El avión se acercó en la base aérea de Carrasco, ambas acompañadas por jerarcas de la Fuerza Aérea, subieron por la pequeña escalerilla y se sentaron una al lado de la otra.
Todo pronto, se cerró la puerta, se prendieron los motores, y de repente… «Perdone señora, pero recibimos una llamada del Comandante en Jefe de las Fuerzas Armadas, que nos dio la orden de abortar el vuelo, es decir, no vamos a iniciar el viaje Salto».
Sorpresa, alguna lágrima y el descenso nuevamente para iniciar el viaje no se sabe por cual camino.
Esta es una historia real, que ocurrió hace unos dos años y medio atrás en el Uruguay.
Muy pronto en UNDERTAKE MEDIA EL MARTES.

















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