La noticia pasa como si nada hubiera pasado, cuatro reclusos fueron muertos por fuego en el módulo 11 de la cárcel de Santiago Vázquez.
La Directora salió a la prensa y lo que dijo fue contar cómo pasaron los hechos.
Dio detalles, explicó punto por punto cómo ocurrieron las cosas, saludó y terminó la consecuencia.
Pero…¿quienes son los responsables?
Porque no puede ser que mueren cuatro personas por claras negligencias del sistema y todo quede tranquilo y se terminó el tema.
A los que consulté sobre el tema, algunos amigos y otros colegas periodistas, me dijeron que «muerto el perro se terminó la rabia».
Que ya está, que mañana no estará en los informativos, que hay intereses para que no trascienda.
Esta película hace décadas que la estoy viendo, nadie hace nada para mejorar las terribles cárceles uruguayas.

Aquí no se recupera nadie, no hay posibilidades de reinsertar a la sociedad a ningún condenado.
La mayoría de los que recuperan la libertad, no tienen casa, no tienen familia, son adictos a alguna droga y están condenados a volver a delinquir para poder comer por lo menos y finalmente terminan nuevamente en una cárcel.
Un día un recluso me dijo que realizó un hurto para volver a la cárcel, que allí estaba mejor que en la calle.
El ministro Negro dijo que somos el país de latino américa que tiene más presos en proporción con nuestra cantidad de habitantes.
Es una locura, no hay voluntad para mejorar, no están los mejores hombres, y para colmo no hay presupuesto.
Moraleja, no hay posibilidades, el negocio de los presos continuará intacto.
Hay mucha plata en juego, hay negocios con esta población, que necesita proveedores.
¿Proveedores?
Sin, drogas, armas, alcohol, etc, etc, hay mucha guita en juego, hay un negocio que «factura» más que muchas grandes industrias, hay gente adentro y afuera que ganan buena plata.
¿Dar libertades más rápido?
Ya se hizo con el primer ciclo del Frente al poder, fue un fracaso, largaron a 800 y volvieron a entrar 500.
Hay que mirar a otros países y copiar, sí, copiar, así de sencillo, pero los uruguayos somos especialistas en inventar y no copiar lo que ya tuvo buenos resultados.

















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