La derrota de anoche ante Defensor en el Franzini fue la gota que colmó el vaso. Nacional no juega a nada y la directiva cortó por lo sano: Jadson Viera afuera. Pero la verdadera bomba es el nombre que ya tienen cerrado: Jorge Bava. ¿El problema? El «Diente» López ya avisó que con él no juega.
Por Fulbito.-
Nacional es un polvorín. Lo que adelantamos hace meses se terminó de confirmar anoche bajo la lluvia en el Estadio Luis Franzini. El 2-1 de Defensor Sporting no solo dejó a Nacional deambulando en la tabla, sino que sentenció el ciclo de Jadson Viera. La directiva, que ya venía masticando el descontento de los socios, no esperó ni a que amaneciera para comunicarle el cese.
Pero como en el fútbol nadie da un paso sin tener el siguiente, el nombre de Jorge Bava ya está sobre la mesa de negociaciones y, según fuentes de El Bocón, el acuerdo está al caer.
El conflicto que estalla: ¿Bava o el «Diente»?
Recordemos la historia porque la memoria es nuestra mejor arma: cuando esta directiva asumió, Bava era el elegido. Sin embargo, la operación se cayó por un «veto» de vestuario. Nicolás «Diente» López, la estrella y el jugador más caro del plantel, fue tajante: «Con Bava no juego más».
La mala relación viene de México, cuando coincidieron en el León, donde el técnico lo terminó relegando. En aquel entonces, la directiva tricolor priorizó la paz del vestuario y la continuidad del ídolo. Pero hoy, con el equipo en caída libre y sin rumbo futbolístico, la pregunta es obligada: ¿Qué hará ahora Nico López?

Las dos salidas posibles:
1. La renuncia del ídolo: Si Bava firma, ¿armará las valijas el «Diente»? Sería un golpe durísimo para la hinchada ver partir a su figura por un conflicto personal con el DT.
2. El «perdón» por el club: ¿Logrará la directiva que ambos bajen la guardia por el bien de Nacional? Difícil, conociendo los antecedentes y la firmeza de López en sus declaraciones previas.
Lo cierto es que Nacional echó a un técnico para traer a uno que tiene «prohibida» la entrada para su mejor jugador. Una gestión que parece más un manotazo de ahogado que un plan serio.
¿Usted qué opina? ¿Se tiene que ir el jugador o no tiene que venir el técnico?

















