Advertisement

SI NO BAJAN EL COSTO DEL ESTADO, SE VIENEN TIEMPOS DE MISERIA Y POSIBLE DICTADURA

Hoy hicimos un programa de nuestro canal de Youtube y miles ya se prendieron y polemizaron sobre cuál es el problema y la posible solución.

Y debemos decir con total responsabilidad, que ya no se puede seguir gobernando con números en rojo. Desde la vuelta a esta mal llamada democracia (tutelada), los números de cada gobierno son en rojo, es decir, más salidas que entradas.

Es por eso que los ministros de economía que han pasado son todos muy parecidos.

El Frente Amplio llegó a gobernar en el 2005, después de pasar décadas criticando duramente las políticas económicas de los partidos tradicionales.

Pero cuando logró gobernar, con la gente cansada de los Sanguinetti, Lacalle y Batlle, el nuevo ministro de economía Danilo Astori, se dio cuenta (o ya sabía), que no podía vencer al sistema político, que la gran mafia política era indestructible, que muy poca cosa podría cambiar, ya que no hay plata para eso.

Simplemente se transforman en otro partido tradicional, conservador y obediente a los mandatos de los que nos prestan la plata para poder equilibrar las finanzas para poder simplemente pagar lo que se debe mes a mes desde el Estado.

La gran trama de los políticos, incluye al Estado, es decir, cuentan con el Estado para seguir metiendo gente como funcionario público por miles y engordar el presupuesto nacional.

¿Ustedes creen que con los voluminosos y criminales impuestos que pagamos los uruguayos el ministro de economía puede pagar todas las obligaciones mes a mes?

No, no puede, le faltan millones de dólares para estar al día.

Entonces debemos convenir que el gobierno necesita sacar de algún lado dinero fresco para poder no endeudarse y pagar todo.

Algunos dijeron en su momento que hay que aumentar y poner nuevos impuestos, y lo hicieron.

Maniobras asesinas como el impuesto a los trabajadores, o el no menos criminal a los jubilados son solo una muestra.

Hasta debieron salir a una conferencia de prensa Astori y Tabaré en su último gobierno a decir que si bien habían hecho la campaña electoral en base a la promesa de no aumentar, ni crear nuevos impuestos, lo debían hacer.

Eso se llama ajuste fiscal, y para los ciudadanos se llama, un nuevo tirón de huevos.

Es bajarle los salarios a los asalariados que viven de un sueldo, así de simple.

Han inventado un montón de maniobras financieras para poder seguir adelante.

Lo más novedoso han sido los fideicomisos, algo que los compatriotas comunes no entienden.

Un fideicomiso es un nuevo préstamo, como cualquier otro, con la diferencia que la garantía del pago de ese préstamo, es parte de la recaudación de una intendencia por ejemplo.

Hipotecan una parte de la recaudación normal de una comuna, ni siquiera la llegan a cobrar, va directamente al banco que hicieron el fideicomiso.

¿Entendieron?

Es un préstamo con la cobranza asegurada, ni más ni menos.

Es como el crédito que pide cualquier ciudadano que acepta se lo descuenten del sueldo, ni siquiera pasa por sus manos, va directo a la financiera que le prestó la plata.

En síntesis, el Estado, que somos nosotros los ciudadanos, se endeuda, para a nombre nuestro día a día desde hace 40 años de la mal llamada democracia.

Es por eso que ustedes escuchan en los informativos que por ejemplo Lacalle Pou entró a gobernar con una cantidad de deuda externa y se fue con otra mucho más voluminosa.

Es decir, que endeudó el país en varios miles de millones de dólares.

¿Vieron la cantidad de carreteras y puentes que hizo este gobierno de Lacalle Pou?

No pagó un solo peso, es un préstamos que en el futuro tendremos que pagar los uruguayos que pagan sus impuestos.inaugurar lo más cerca de las elecciones, para dar una imagen de grandes obras realizadas.

Sin embargo cortan cintas, inauguran y vuelven a inaugurar, cualquier cosa pidiendo el voto, ese es su «trabajo», tratar de mantener un prolijo relato y mentirle a la gente con total impunidad.

Entonces, cada día debemos más. ¿Y por qué nos prestan se preguntarán ustedes?

Porque aun tenemos recursos naturales para pagar, algo así como las joyas de la abuela.

Cuando Sanguinetti comenzó a gobernar, teníamos barras de ORO de reserva en las bóvedas del banco Central. Hoy no tenemos nada.

Pero vendimos nuestras tierras agrícolas ganaderas para plantar árboles, ya hay el equivalente al departamento de Tacuarembó en manos de extranjeros.

¡Los finlandeses vinieron a «dar trabajo» y los exoneramos para que se lleven la riqueza, destruyan nuestras tierras, se enriquezcan unos pocos y trabaje un puñado de uruguayos!

Ahora lo que nos queda, los Acuíferos también ya no son nuestros, ya le vendimos el alma al diablo.

El final llegará inexorablemente, quedamos endeudados para siempre, le venderemos el rico patrimonio de los orientales al vil precio de irresponsabilidad.

Es un círculo vicioso del cual ya no se puede salir sin tener un gravísimo problema social.

Y no hay, ni habrá voluntad política para hacer lo que hay que hacer, el costo político sería inmenso, por lo que dejarán que la muerte sea con los ojos abiertos, viendo como estamos muriendo lentamente.

La solución es dolorosa, pero es la única, bajar el costo del Estado a como dé lugar.

Y como no lo pueden hacer, ya que están atrapados en sus propia mentira, alguien se va a volver a sublevar, y todo esto termina muy mal.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *