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El Gran Atraco de los 750 Millones: La Jubilación de los Dioses

Por Jorge Bonica Sierra.-

Si usted pensaba que el gasto del Palacio Legislativo era solo por «mantenimiento», prepárese para que le suba la presión. Porque lo peor no es lo que nos roban mientras están sentados en las bancas; lo peor es el premio que se llevan por habernos saqueado durante cinco años.

La Estafa de la Jubilación «VIP»

Mientras usted tiene que romperse el lomo 30 o 40 años para cobrar una jubilación de miseria, estos señores tienen un sistema diseñado por ellos y para ellos. Con solo estar cinco años calentando el asiento, se retiran con el sueldo completo. Sí, leyó bien. El privilegio es tan obsceno que un legislador, después de un solo período presidencial, se asegura una vida de lujo a costa de sus impuestos. No importa si presentaron un proyecto de ley o si se pasaron las sesiones jugando al solitario: el premio por «servir a la patria» es una pensión que cualquier trabajador uruguayo no vería ni en tres vidas.

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El Costo de la Impunidad: 750 Millones

Confirmado con pruebas y sin vueltas: el Palacio nos cuesta 500.000 dólares por día. No hay feriado ni domingo que nos dé respiro. Al año, la cuenta supera los 150 millones de dólares, lo que significa que, al final de un período presidencial, habremos tirado a ese agujero negro la friolera de 750 millones de dólares.

¿Sabe cuántas escuelas, hospitales o refugios para animales se construyen con esa plata? Con lo que nos cuesta este despropósito, hasta Togo y todos los perros del país tendrían atención de primer mundo. Pero no, la prioridad es que los 1.000 funcionarios del Palacio (muchos de ellos «acomodados» por el dedo político) tengan su quincena asegurada y los legisladores su jubilación de reyes.

La Burla Final

Es un insulto a la inteligencia del pueblo. Nos piden «austeridad» desde sus despachos con aire acondicionado, mientras ellos tienen blindado su futuro. Mientras el resto del país discute la reforma jubilatoria para trabajar más y cobrar menos, ellos se ríen desde el Olimpo de mármol, sabiendo que con un solo período ya ganaron la lotería a costa de su bolsillo.

Es hora de decir basta. La democracia no puede ser la excusa para que una casta de privilegiados viva como millonaria a cambio de cinco años de discursos vacíos y promesas incumplidas. 750 millones de dólares después, el único que sigue perdiendo es usted.