Por Jorge Bonicqa Sierra.-
Mientras usted, que me lee, hace malabares para pagar el dentista de su hijo o estira los anteojos con cinta porque no llega a la óptica, hay una casta de privilegiados que vive en una burbuja de cristal bancada por su lomo. Estamos hablando de los bancos públicos y las empresas del Estado, esos antros donde la crisis parece no haber cruzado la puerta desde 1950.
¿ALMUERZO O BANQUETE DE REYES?
¡Agárrense fuerte! En casi todas las empresas públicas, los «muchachos» cobran una partida para el almuerzo que asciende a $20.312 MENSUALES. ¡Leyó bien! Casi mil pesos por día solo para morfar.
¿Usted qué come en el laburo? ¿Un refuerzo de mortadela o el tupper calentado de ayer? Bueno, sepa que mientras usted mastica bronca, a ellos les pagamos un banquete diario. ¡Es una bofetada de grasa en la cara de los miles de uruguayos que no llegan a cubrir la canasta básica!

HIJOS DE PRIMERA Y HIJOS DE CUARTA
Pero la joda no termina en el plato. En los bancos públicos, el bienestar es «hereditario» y total. Tienen pago el psicólogo, el dentista, los lentes y hasta la guardería.
Usted se rompe el alma para pagar una consulta privada porque en la mutualista le dan fecha para el 2030, pero ellos tienen todo cubierto. Y lo más indignante: tienen una partida de «gastos de salud» para ellos y sus familiares, que siguen cobrando incluso DESPUÉS DE JUBILADOS. ¡Es un seguro de vida eterno pagado por el resto de los mortales que apenas podemos pagar la cuota social!
CIERRE: ¡SE TERMINÓ LA JODA O ROMPEMOS TODO!
¿Hasta cuándo vamos a financiarles la vida de jeques a estos aristócratas de escritorio? Mientras el país productivo se desangra, ellos se reparten la guita en beneficios que el 90% de los uruguayos no verá ni en sueños.
















