Jerarcas en «Business» a Qatar, sueldos de reyes y un Uruguay que sobrevive con 20 palos por mes.
Por: Jorge Bonica Sierra.-
Por: Jorge Bonica Sierra.-
Mientras usted, doña, cuenta las monedas para ver si llega al litro de leche, y usted, jubilado, elige qué remedio dejar de comprar porque la mínima es una limosna, en la Torre Ejecutiva la realidad se ve en HD y se viaja en primera clase. El Uruguay de los «malla de oro» está más vivo que nunca, pero los que corren la carrera son siempre los mismos burócratas de turno que viven del lomo del laburante.
Sueldos de otro planeta: El club de los $600.000
Es una bofetada en la cara. Un trabajador con salario mínimo gana unos miserables 500 dólares por mes ($22.268). ¡Tiene que trabajar DOS AÑOS Y MEDIO para ganar lo mismo que el Presidente de la República en UN SOLO MES!
Pero no es solo la cabeza. El Secretario de Presidencia y su séquito de privilegiados se llevan a sus bolsillos más de $330.000 por mes. ¿Qué hacen para valer 15 salarios mínimos? ¿Acaso caminan sobre el agua? Mientras tanto, nuestros pensionistas y la gente que duerme en un cajón de cartón en la vereda reciben las sobras de un sistema que dice no tener plata, pero que para los «amigos de la casa» siempre tiene la billetera gorda.

El «Tour» de lujo por Qatar: ¿Inversiones o vacaciones pagas?
La última gran hazaña de esta monarquía de escritorio fue el viajecito a Qatar. El Secretario de Presidencia y el Canciller se subieron a un avión con destino a Doha, pero no fueron como usted, apretados en el asiento del fondo. No, señores. Viajaron en Clase Ejecutiva, donde los pasajes cuestan entre 10.000 y 12.000 dólares.
¡Con lo que costó UN SOLO PASAJE de estos señores, se podrían haber pagado 25 salarios mínimos completos!
Se fueron a Qatar a «buscar inversiones» y a gastar 400 dólares de viáticos diarios. ¡400 dólares por día! Eso es casi lo que un trabajador uruguayo gana en todo un mes de romperse el alma en una fábrica o un comercio. Mientras ellos cenan en hoteles de lujo en el Golfo Pérsico con la plata suya y mía, en las ollas populares sigue faltando el fideo.
La estructura de la vergüenza
La Presidencia se ha convertido en una agencia de colocación de amigos. Más de 1.500 funcionarios metidos en la Torre, cientos de «pases en comisión» y contratos de confianza que nadie controla. Es una estructura que nos cuesta miles de millones de pesos y que solo sirve para que la burocracia viva como si estuviéramos en Suiza, mientras el país real se cae a pedazos.
Desde El Bocón lo decimos clarito: basta de tomarnos el pelo. No nos hablen de «ajuste» ni de «ahorro» mientras sigan viajando como jeques con la plata del pueblo. Si hay miseria para los jubilados y salarios de hambre para los trabajadores, que los de la Torre Ejecutiva empiecen por bajarse del avión y caminar por la calle.

















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