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¿JUSTICIA O MORDAZA DE ORO? EL CHOQUE DEL MINISTRO NEGRO QUE BALBI QUIERE TAPAR CON BILLETES

Por Jorge Bonica Sierra.-

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¡UNA VERGÜENZA!

Mientras el ciudadano común se rompe el lomo para pagar una multa, los de arriba se arreglan entre amigos. El choque en moto que involucra al Ministro del Interior, el Dr. Carlos Negro, huele a podrido de acá a la China.

Resulta que quisimos ir a la fuente, hablar con la madre del pibe que se comió el garrón del choque, para que nos cuente la verdad de la milanesa. ¿Y con qué nos encontramos? Con una pared de silencio. Pero no porque ella no quiera hablar, ¡no señor! No habla porque su abogado, el omnipresente Alejandro Balbi, le puso un candado en la boca.

¿ABOGADO DEFENSOR O RELACIONISTA PÚBLICO DEL PODER?

A ver si nos entendemos: Balbi es «amigote» de toda la vida de la casta judicial y política. Conoce al Ministro Negro de mil batallas en los juzgados. ¿Y justo él aparece defendiendo a la víctima? ¡Dejame de embromar!

Acá la jugada es más clara que el agua:

1. El «Cuento del Tío» Legal: Meten a un abogado del mismo palo para que la familia no haga olas en la prensa.

2. Billetazo y a Otra Cosa: El acuerdo económico ya debe estar cocinado bajo siete llaves. Plata por silencio. Así, el Ministro Negro sigue en su sillón como si nada hubiera pasado y el escándalo se entierra en un cajón.

3. La Mordaza de Balbi: ¿Desde cuándo un abogado le prohíbe a una madre contar su verdad, a menos que tenga miedo de que se le caiga el «negocito»?

NADIE DICE NADA, PERO NOSOTROS SÍ

Mientras los informativos centrales miran para otro lado y le hacen los mandados al Ministerio, acá te lo decimos como es: Hay joda. Hay un pacto de caballeros entre el Ministro y el abogado estrella para que el pibe accidentado sea solo un número más en un cheque.

¿Hasta cuándo vamos a aguantar que la justicia en este país sea un club de amigos donde los platos rotos los pagamos nosotros, pero los arreglos se firman en un despacho privado con whisky de por medio?

¡Doctor Negro, dé la cara! ¡Balbi, deje de jugar al Gran Bonete! El pueblo quiere saber qué pasó en esa esquina y cuánta guita vale el silencio de una madre.