Por Jorge Bonica Sierra.-
Pocas veces vi tanta violencia y agresividad en una reunión de una junta departamental, como la que ocurrió en la de Salto.
El motivo es algo insólito, los propios frenteamplista que responden al ex intendente Andrés Lima insultando a tres o cuatro ediles de su propio partido.
Resulta que querían evitar a toda costa que se apruebe un fideicomiso de 60 millones de dólares, que es para realizar obras en el departamento de Salto.
Siempre la política y el odio antes que el sentido común. La Intendencia de Salto a venido teniendo administraciones absolutamente delictivas hace varios períodos, han pasado incluso por situaciones límites de no poder pagar los salarios de los funcionarios.
Administraciones que deberían ser auditadas por profesionales, que no dudo en presumir, terminarían con jerarcas en la cárcel por abuso de funciones.

¿Cómo puede salir adelante si no es con un fideicomiso?
Es endeudar más aún a la comuna, pero también es cierto que si no fuera con ese préstamo, no se podría encauzar el hermoso departamento de Salto.
Andrés Lima fue nefasto, su administración fue absolutamente política y partidaria. De allí realizó su campaña presidencial en el Frente Amplio, y no tengo la menor duda que, reitero, si se hiciera una auditoría externa termina preso, no solo Lima, sino varios de su entorno más cercano.
Pero los ediles valientemente votaron a favor a pesar de las presiones anteriores, las críticas y los insultos en el momento de hacerlo, votaron a favor de Salto.
Yo aplaudo a los ediles que lo votaron, que espero lo hayan hecho por convicción.
¿Que se pretendía? ¿Seguir haciendo política barata no votando y condenado al pueblo de Salto a cero obra en los próximos cinco años?
Ahora hay que implementar controles serios en el manejo de toda esa montaña de dinero.
Si no hay controles…

















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