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¿PORQUÉ CAROLINA ACHE?

La sorpresa fue mayúscula, nadie lo esperaba, Carolina Ache será la embajadora de Uruguay los próximos cinco años en Portugal.

La Dra. Ache protagonizó siendo subsecretaría del Ministerio de Relaciones Exteriores en el gobierno de Lacalle Pou, un durísimo incidente, con relación directa a la muy cuestionada expedición del pasaporte a Sebastian Marset.

Recordemos que todo comienza con la «visita» del Abogado Alejandro Balbi en el despacho de la 
Dra. Ache en el mencionado ministerio.

El motivo de solicitar ser recibido, era que Balbi fue contratado por el narcotraficante uruguayo Sebastián Marset, para gestionar y «apurar» la expedición de su pasaporte, ya que se encontraba detenido en Dubai, por haber ingresado a Arabia con un pasaporte a su nombre, emitido en Paraguay que resultó ser falso. 

Marset tenía que presentar un pasaporte uruguayo legal para poder salir de su detención.

Seguramente se comunicó con Balbí, que inició la gestión profesional.

El mediático abogado quiso acelerar el trámite recurriendo a Carolina Acha.

A partir de allí, comenzó toda una novela que tuvo varios episodios.

Sacar de su cargo al subdirector del lugar donde se emite el pasaporte (también «visitado» por Balbi) para apurar el documento de su cliente.

Las mentiras burdas de toda la delegación del Ministerio de relaciones exteriores en el parlamento (donde participó Ache), al ser interpelado el Ministro Bustillo.

También participaron las autoridades del Ministerio del Interior con Luis Alberto Heber a la cabeza.

Burdamente Bustillo declaró con creía que Marset era uno de los tantos jugadores de fútbol uruguayos que andan por el Mundo, tratando de alejar la posibilidad de tener conocimiento que a quién le entregaron el pasaporte en forma muy rápida, era un conocido narcotraficante uruguayo, requerido en Paraguay.

A partir de allí se conoció que el Subsecretario del Ministerio del Interior le había advertido a Carolina quién era Marset.

Ache se mostró firme en decir la verdad, dejando al descubierto toda la trama ideada por los ministros Bustillo y Heber, con conocimiento explícito del Presidente Lacalle Pou.

Todo esto llegó a la fiscalía que debía investigar toda esta curiosa historia.

Y allí aparece la reunión en el edificio presidencial, citada por Lacalle Pou por intermedio de su asesor a Bustillo y Ache, con la finalidad de ponerse de acuerdo en lo que iban a declarar en la fiscalía cuando fueran llamados, llegando incluso a la destrucción de documentos que los podía perjudicar por parte de Lacalle Pou.

Pero, Ache había contratado a su abogado, nada menos que el Dr. Jorge Díaz, ex Fiscal de Corte. Díaz le planteó a Ache grabar sin conocimiento a Francisco Bustillo diálogos telefónicos.

La finalidad era clara, lograr pruebas contundentes, para presentar en fiscalía y zafar la Dra. Ache de su posición ante la denuncia.

La estrategia del Dr. Díaz fue absolutamente falta de ética profesional (eso no se hace), pero efectiva y las grabaciones fueron entregadas en fiscalía, dejando muy expuesto a Bustillo, ya en en algunos pasajes decía «Perdé el celular Carolina», en clara alusión, para no tener los chats con el subsecretario del Ministerio del Interior, donde antes de concurrir al parlamento, la ponía en conocimiento de de quién era Marset.

Este expediente sigue en fiscalía, a Ache el partido Colorado antes lo hizo renunciar a su cargo en el ministerio de relaciones exteriores, y después la trataron como una traidora.

En las elecciones internas Carolina Ache al influjo de Pedro Bordaberry, que incluso le cedió su famosa lista 10, se presentó como candidata del partido Colorado a la presidencia de la República, logrando una escasa cantidad de votos.

Desde esas actividades, el nombre de Carolina Ache no se nombró más en los medios de comunicación.

Todos esperamos el resultado de la investigación en la fiscalía de todo este episodio, pero ella acepta ser embajadora del Uruguay en gobierno del Frente Amplio.

¿Cómo nace en Orsi la idea de ofrecerle a Ache una embajada?

Sin duda que aquí quién operó para esto, fue el Dr. Jorge Díaz, hoy ocupando el cargo de prosecretario de la Presidencia de la República.

Díaz seguramente haya renunciado a ser el abogado de Ache en el expediente del pasaporte de Marset, ya que con su nuevo cargo está impedido de representarla, pero presumimos que esto se trata de una especie de premio o reconocimiento a la actitud de Ache al revelar la verdad y destruir al Partido Nacional. logrando la renuncia de dos ministros, Bustillo y Heber por sus declaraciones.

Incluso, se puede pensar que Orsi logró llegar a ser presidente y el Frente Amplio a gobernar, gracias al debilitamiento que se logró con este episodio y otros.

La valentía de Carolina Ache (que no hizo otra cosa que decir la verdad), le valió hoy el ofrecimiento, que ella aceptó.

Supimos que le dieron a elegir dos países para ser embajadora, Perú y Portugal, y ella junto a su familia resolvieron por el país europeo.

Las cosas que tiene la política, Carolina Ache ocupará la embajada de Portugal, casualmente, la embajada que Luis Lacalle Pou antes de dejar su cargo propuso a Francisco Bustillo (en forma insólita) y que no tuvo los votos necesarios para tener la venia del senado.

Sin duda que Lacalle Pou quiso poner en una embajada a Bustillo, para dejar a su amigo personal bien a resguardo de la justicia, ya que lograría fueros diplomáticos nuevamente, los que ahora disfrutará su enemiga Ache.

¿La venganza de Ache?

Sin duda que sí.

Y como anécdota, hoy el Senador Pedro Bordaberry declara en medios de comunicación, que él no va a votar la venia, ya que entiende que tienen que ocupar esos lugar diplomáticos de carrera.

Primero le prestó el número 10, la mandó al matadero en las internas y ahora se hace el puritano diciendo que va a votar su venia, así es Pedrito.

Carolina Ache está muy preparada, por su profesión de abogada, su preparación en el exterior en Europa y Estados Unidos.

Genial iniciativa de Jorge Díaz, que políticamente volvió a dividir a la coalición multicolor con esta jugada de ajedrez. 

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