Mañana habrá elecciones departamentales, todo el mundo haciendo discursos de «ejemplo de democracia», llenándose la boca con una fiesta de la democracia en el Uruguay.
¿En serio creen que se llega a una elección en forma democrática?
¿Alguien sabe fehacientemente cual es el camino que hay que transitar para llegar a ser candidato a intendente de un departamento?

En las elecciones internas se eligen los CONVENCIONALES. Aún recuerdo las arengas de Sanguinetti y Lacalle Herrera diciendo que los convencionales serían los «dueños de los Partidos, las máximas autoridades», que tendrán la responsabilidad de elegir en la convención al o los candidatos a intendentes.
En la ley se dice que para que ocurran tres candidatos de un mismo partido, tiene que darse una votación en la convención donde tres ciudadanos empaten en un 33% cada uno en la votación de los CONVENCIONALES.
Entonces aparecen los dictadores políticos para dar la órden que los convencionales tienen que elegir a tres personas y comienza una de las más increíbles actuaciones políticas.
Los «dueños del partido» tienen que votar a otro candidato a intendente que no es al que fue electo.
Es decir, un convencionales elegido en la interna por un candidato, debe votar a otro candidato que jamás votaría, para que se dé justamente ese 33% y que haya tres candidatos.
Una farsa, una actuación que el sistema político llama «democracia«.

La lista de CONVENCIONALES para ser electos, es confeccionada por una sola persona, y va colocando a sus familiares, sus amigos y sus caudillitos en los primeros lugares para que sean electos, a eso le llaman democracia.
Las «listas sábanas» son sinónimo de dictadura y corrupción.
Así arman las listas para ser Diputados, Senadores, Alcaldes, etc, eso que es entre cuatro paredes, y hasta se colocan a personas porque PAGAN UN IMPORTANTE DINERO para ser diputados, a eso le llaman pomposamente DEMOCRACIA.
La democracia electoral no existe, se trata de toda una gran estafa de los políticos profesionales, y mientras no se llegue a poder votar a «A ESTE SÍ Y A ESTE NO», que es la democracia de verdad, seguiremos siendo simplemente títeres de un sistema perverso.















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