Nunca había escuchado un argumento tan fuera de todo lugar.
La jueza del caso Gustavo Penades, ante el pedido de pasar a prisión domiciliaria, expresó que ella está de acuerdo, pero presume que el Tribunal de Apelaciones volverá a decir que no y se volvería a crear una «conmoción«, por lo que entonces resolvió que no y que siga en la cárcel a la espera del juicio.
En febrero pasó algo similar, y la jueza determinó que pase a prisión domiciliaria con tobillera, pero la fiscal del caso apeló y el tribunal de apelaciones hizo dar marcha atrás y Penadés solo gozó de una semana en su casa para volver a la cárcel en Florida.

En base a esa experiencia anterior, la jueza fue sincera y dijo que no.
Es algo inaudito que la postura de la jueza sea presumir que va a tener nuevamente una manifestación contraria del tribunal.
Ella debe hacer lo que crea justo, sin importar si el tribunal le va a tirar para atrás su fallo.
Los argumentos dependen de los abogados y el tribunal puede cambiar de opinión a lo que dijo hace ya 5 meses atrás sin duda.
¿Entonces la jueza solo va a autorizar lo que presuma que va a autorizar el tribunal ante cualquier apelación?

















Deja una respuesta