Por Jorge Bonica Sierra.-
El hijo de mil puta de Luis Lacalle Pou prometió “aflojarles el cinturón” a los uruguayos.
En lugar de aflojarnos el cinturón, nos apretó los testículos y se rodeó de delincuentes y corruptos.
El actual ministro de economía de Orsi es aún más hijo de puta que los anteriores.
Ni derecha ni izquierda tienen el más mínimo propósito de aflojarnos el cinturón.
No hay VOLUNTAD POLÍTICA para lograr una mejor calidad de vida a más de un millón de trabajadores y ex trabajadores.
El PIT CNT es un partido político de izquierda escondido detrás de una fachada.
Ni Luis ni Yamandú tienen intención de obligar a los sindicatos a ser democráticos con personería jurídica, ni voto secreto, como hace 30 años hablan pero no lo hacen.

¿Saben por qué no lo hacen?
Porque los dirigentes del PIT CNT tienen de rehenes a 600.000 trabajadores obligados a sindicalizarse (afiliarse), y por ende, DEFINEN LAS ELECCIONES NACIONALES en la gran mayoría de las mismas.
Cuando Luis puso a Arbeleche, sentencia a un millón de uruguayos de la masa trabajadora y a 400.000 pequeños y medianos comerciantes y rurales al endeudamiento y la pobreza.
Cuando Yamandú nombra a Oddone, sentencia definitivamente a los ya empobrecidos uruguayos.
Un ministro que en lugar de apostar a mejores jubilaciones y pensiones declara que los ancianos deben ser “generosos con los jóvenes”, es letal para los 230.000 jubilados de 20.000 pesos por mes y pensionistas.
Estimados compatriotas, LA PLATA QUE RECAUDA EL MINISTRO DE TURNO ALCANZARÍA Y SOBRARÍA para bajar impuestos, aumentar salarios y jubilaciones de hambre, si la VOLUNTAD POLÍTICA fuera administrar con austeridad franciscana y crear CONTROLES CIUDADANOS eficientes y no ficticios como lo es la mentira del Tribunal de Cuentas, presidido con LUIS y con YAMANDU por un sinvergüenza que se enriqueció ilícitamente como Francisco Gallinal Nieto, el popular “Pancho”.
La administración de los dineros públicos es delictiva y el pueblo uruguayo no tiene otra alternativa que correr atrás de un político para conseguir las migajas que nos tiran para ganar simpatías y futuros votos.
Solo trabajan los gobernantes y sus oposiciones (que en realidad no son opositores, son amigos y hermanos), pensando desde el primer día en ganar LAS PRÓXIMAS ELECCIONES, utilizando delictivamente nuestro dinero en vuestro beneficio electoral futuro.















