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En cualquier parte del mundo existe el acoso laboral sin tener que haber existido acoso sexual. Pero en cualquier parte del mundo NO existe el acoso sexual sin que venga de la mano el acoso laboral si ocurrió dentro de un lugar de trabajo. Pues me duele que en mi país a los Jueces y Ministros les tiemble el pulso con los poderosos.

Salió el fallo del Tribunal de Apelaciones y celebro la sentencia histórica lograda junto a mi abogado Juan Ceretta de haber llegado hasta el final, con valentía y coraje. Denunciamos en la justicia a un Canal de TV del poder económico del Uruguay sin haber aceptado $ ofrecido para que no siga adelante con el proceso judicial por acoso sexual y laboral.

Celebro haber ganado en las dos ocasiones mis acusaciones, tras haber sufrido acoso sexual dentro de Canal 10 por parte del jerarca de mayor cargo dentro de SAETA. De hecho la justicia uruguaya condenó de manera histórica a Canal 10.

Nunca antes en Uruguay un medio de comunicación fue condenado por acoso sexual. Tampoco nadie se había animado a denunciar, porque en mis testigos, una compañera manifestó haber sido también víctima de acoso sexual dentro de Canal 10. En su momento no se animó a denunciar y terminó yéndose. Eso está en el expediente que es público.

Lo llamativo es que el canal, hasta teniendo frente a sus ojos las pruebas de acoso sexual, lo negó, mintió en un comunicado y defendió al acosador hasta en las instancias judiciales, mientras un Juez te mira a los ojos y te dice que por falso testimonio podes ir preso 6 meses.

Ninguna mujer en la historia de este país se enfrentó a los hombres poderosos como lo hice yo, y eso «el poder machista» no me lo ha perdonado.

Hoy siento orgullo porque desde hace un año y medio recibo cientos y cientos de mensajes de mujeres contándome sus historias similares y hasta más dolorosas. Siento orgullo de haber ayudado a que muchas se hayan animado a denunciar gracias a que yo me animé.

Ahora sí puedo decir que en Uruguay una periodista fue despedida de un canal de TV luego de sufrir acoso sexual del gerente general.

La sentencia confirmó la condena por acoso sexual a Canal 10 y considera que no se logró probar el acoso laboral. No dice que no existió como titulan los medios amigos de uno de los acusados.

También confirmó el monto, lo que significa una burla. Con mi abogado quisimos marcar un precedente poniendo un monto alto, para que ningún poderoso pueda sentirse impune queriendo arreglar todo con poco dinero, con algo que está a su alcance. Eso tampoco lo vio la Justicia Uruguaya. Dense cuenta que condenaron económicamente a Canal 10 con menos de lo que ganaba por mes el acosador sexual que representaba a la empresa.

Triunfó el PODER una vez más. Muchas veces las víctimas dicen: «por esa cifra arreglo y no hago juicio, porque no puedo estar dos años esperando, sin laburar, sufriendo daño psicológico, y siendo vetada por haberme animado a hacer un juicio». Y nada de eso quisimos con mi abogado. Quisimos marcar un precedente y lo logramos a medias porque «no había pruebas suficientes».

El acoso laboral es casi imponible de probar cuando los compañeros tienen miedo, no solo de quedarse sin ese laburo, sino de no conseguir más en el rubro.

Otra cosa llamativa, es que uno de los acusados del acoso laboral que sí sufrí, haya celebrado en redes sociales que él «zafó» y haya hecho un «Silenzio Stampa» de la grave condena a la que fue sometido su actual lugar de trabajo. No debe de ser lindo pertenecer a una empresa condenada por la Justicia uruguaya como acosadora sexual.

El señor celebró porque «zafó» una vez más gracias a que como dijo el Juez y el Tribunal de Apelaciones «no hubo pruebas suficientes». O sea, zafó porque no lo grabé y porque mis compañeros que estaban afín a salirme de testigos porque presenciaron el acoso laboral tuvieron miedo de perder el trabajo. Los mismos compañeros que sufrieron presiones directas e indirectas por parte del canal y del acusado.