Advertisement

El Secuestro del Asfalto: La Maquinaria Voraz del SUCIVE y la Urgencia de un Cambio de Paradigma

Por Jorge Bonica Sierra.-

La situación del parque automotor en Uruguay ha dejado de ser un tema de gestión administrativa para convertirse en un robo descarado a plena luz del día. Para el ciudadano de a pie, mantener un vehículo no es un derecho a la movilidad, es una condena financiera impuesta por un sistema diseñado para asfixiar al contribuyente.

El SUCIVE: ¿Gestión o Mafia Tecnológica?

Detrás de la sigla SUCIVE no solo hay burocracia; hay una estructura con tintes de organización mafiosa, ideada y operada bajo la sombra de intereses privados. Resulta indignante que una empresa de software se lleve una tajada porcentual de cada peso que los uruguayos pagan con esfuerzo. Hemos entregado la soberanía de nuestra recaudación a un intermediario privado que factura millones mientras el dueño del auto apenas llega a fin de mes. Es un esquema donde el «peaje» por existir tecnológicamente es desproporcionado y moralmente cuestionable.

Patentes Infladas y Multas Inhumanas

El cálculo de la patente de rodados es una ficción jurídica. Se cobran montos improcedentes, basados en aforos que no guardan relación con la realidad del mercado ni con el estado de nuestras calles. A esto se suman las multas, que hoy son inhumanas e impagables para el 80% de los contribuyentes. No tienen un fin educativo; son instrumentos de recaudación punitiva que empujan a familias enteras a la insolvencia.

La Salida: La Propuesta del Partido Bata Ya

Frente a este atropello, surgen alternativas lógicas que el sistema político tradicional prefiere ignorar. El Partido Basta Ya propone una solución que ya funciona en el primer mundo desde la década del 90: eliminar la patente de rodados y trasladar un pequeño porcentaje al precio del combustible.

Es, sin duda, el sistema más democrático posible: el que más anda, más paga; el que menos anda, menos paga; y el que no anda, no paga. Es el fin de la injusticia de tener un auto parado en el garaje y tener que pagar una fortuna al SUCIVE como si se estuviera destrozando el pavimento las 24 horas del día. Esta medida eliminaría de un plumazo la burocracia del cobro, los embargos por deuda y la persecución al propietario.

Intendencias en Rojo y el Espejismo del Fideicomiso

La realidad detrás de los palacios municipales es de quiebra técnica. El 90% de las intendencias operan con números en rojo. En su incapacidad de gestionar, recurren al fideicomiso: un préstamo de cobro seguro que hipoteca el futuro, entregando la recaudación venidera a los bancos como garantía. Las obras de hoy son las deudas impagables de mañana.

Conclusión

Estamos caminando hacia un precipicio. Llegará el día en que la deuda acumulada superará la capacidad de recaudación. Cuando ese sistema colapse, la voracidad fiscal intentará cobrar lo incobrable. Es hora de abrazar propuestas como la del Partido Basta Ya, y dejar de ver al conductor como una billetera con ruedas a la cual hay que saquear hasta el cansancio.